Home > Glotamundos > GUATEMALA: GULA

Visito muchos lugares. Desde el inicio de Glotamundos me veo sorprendido, comiendo en la calle más de lo que yo suponía…Siendo esto una afición (Glotamundos) no tengo momentos específicos para escribir. Me falta la disciplina. Y realmente, no puedo escribir de todos. Aunque sabrosos, no fluye una historia.

Pero visité Gula.

Estoy muy agradecido con mis lectores en BitViu y FB, porque hicieron resaltar el lugar, y yo, curioso, asistí. Soy ahora un iluminado de la zona 4, de 4 Grados… percibo ahora claramente lo que está pasando allí (sumado a un L´Apero o un Fado, que conozco, y un mercado 24 comentado) y considero que he redefinido mi principal interés por la escena gastronómica de nuestro país. La zona 4 va a ocupar una buena parte de mi agenda y de mi tarjeta de débito.

Vamos pues al grano: GULA. Sí, sentí el deseo de continuar con una segunda hamburguesa y cometer pecado. No lo hice por falta de tiempo. Pecado, hace tiempo que no se bien qué sí lo es. Voluptuosa, sugerente, húmeda, rica. Así es la hamburguesa Gorgonzola. Torta gruesa de jugosa carne en una costra de queso y otra de mostaza. Esto no se ve, pero se sabe. No se ve, porque está bañada por esta salsa blanca del fuerte queso gorgonzola, inundando también la cebolla y la arúgula, ese tan delicioso sustituto de la pusilánime lechuga, que sin aderezo no es nada.

La mejor de las sorpresas fue tras un par de mordiscos. De pronto un crunch y por allí otro crunch. Y es que hay toques de almendra por allí… explosivo.

Todo esto acompañado de cerveza artesanal, papitas y antecedido por una refrescante bruschetta, de arveja, arúgula y mozarela fresca, tan simple como compleja.

Platicamos amenamente con el chef, dentro de un “mini refugio subterráneo” entre bunker y galería. Un ambiente totalmente desenfadado.

Hay mucho que decir de este lugar, de su comida, su gente, su propuesta y su espíritu, así que lo mejor es invitar a cada quien a vivir su propia experiencia y formar su independiente percepción del mismo.

¿Volveré? Sí, quiero pecar capitalmente.