Home > Experiencias > Mi papá fue asesinado por un joven igual a cualquiera de esos de Las Gaviotas

Mi papá fue asesinado por un joven igual a cualquiera de esos de Las Gaviotas

Días atrás un nuevo motín puso en la mira a cientos de jóvenes recluídos en el centro correccional Las Gaviotas. De inmediato los comentarios se llenaron de odio en contra de ellos. Edwin Keslter, que se define como un Voluntario de Iniciativas Sociales, leyó muchos de estos comentarios y decidió contar una historia, una personal, que define mucho de lo que hace hoy día.

Con su autorización publicamos a continuación, lo que compartió en su perfil de Facebook.


Por supuesto que a cualquier publicación sobre DDHH no falta quien responda con aquello de “a ustedes porque nunca les han hecho daño, ojala les hagan porque allí si cambiarían de opinión” yo sé que no en realidad no me están pidiendo una explicación y que yo definitivamente no les debo una, pero por ser yo el autor de una publicación y por qué ese tipo de comentario si plantea una interrogante que además es frecuente, pues entonces me permito darles una respuesta desde mi propia experiencia (que les advierto no será corta y que nunca cuento porque la verdad si mi mamá se entera a lo que me expuse me mata…).

Yo sí, yo perdí a mi papá en el 2008; mi papá fue asesinado por un joven supongo igual a cualquiera de esos que guarda prisión en la Gaviotas, lo digo porque estadísticamente es 98% probable que quien asesinó a mi papá fuera un marero menor de edad.

Mi papá estaba por ingresar a su casa regresando del trabajo esperando que abriera el portón eléctrico: yo supongo que como él ya había sufrido un robo a mano armada en la que esperaron a que abriera el portón para ingresar por la fuerza a su casa, entones él tomó la decisión de cerrar el portón e intentar huir… o eso imagino que sucedió, porque en su huida chocó el portón de la casa y su carro quedó a dos cuadras con varios disparos en el vidrio trasero…
Uno de ellos ingresó entre el respaldo y el apoya cabezas y mi papá falleció al volante de su vehículo… digo supongo porque si algo tenemos garantizado los guatemaltecos en el actual sistema de justicia es la impunidad; jamás hubo investigación, jamás hubo detenidos, jamás hubo justicia para él o para nosotros su familia, simple: Se catalogó como un crimen de violencia común.
Por supuesto que aún tengo dolor, indignación, coraje, rabia… y jamás podría desear a nadie el tener que pasar por lo mismo, pues ese es hasta ahora el día más triste de mi vida…

Al final mi familia se tuvo que conformar con la respuesta del ministerio público de que no había nada que investigar, así que nunca supimos el motivo, si fue un asalto fallido, un ataque directo, o alguna de las 15 extorsiones diarias (obvio exagero, pero si eran un montón) que recibíamos en la empresa de telecomunicaciones que teníamos y de la cual aparecía como representante legal, mismas que siempre denunció: Siempre se negó a ceder ante el crimen organizado.

Pero, yo les tengo menos miedo a ellos; yo no me pude conformar con la respuesta del MP, yo quería saber quién era ese sicario, en general quienes eran ellos y por qué una persona puede lucrar y hacer su forma de sustento el asesinato de otra, por qué alguien está dispuesto a matar para arrebatar un objeto a otra persona.

Yo necesitaba saber, yo quería un culpable, así que lo primero que hice fue informarme y busqué quiénes son, de dónde vienen, en dónde viven, quienes integran el sicariato y las maras en Guatemala, etc.

Para mi sorpresa esto está ampliamente documentado con mapas, cifras y hasta casos explicativos con nombres, etc. y tampoco no hay que buscar mucho para encontrar los datos; en esos documentos se detallaban las entidades que proporcionaban los datos, mismos que recaban trabajando con estas personas en esos lugares, así que pensé que si lo que quería era encontrar a estas personas y encararlos, lo único que tenía que hacer era ir a una de estas entidades y ofrecerme de voluntario pues muchas de ellas trabajan a fuerza de voluntariado y pues así lo hice.

Había partes de lo que leía a las que no podía dar crédito, como leer que 5 millones personas vivan con menos de Q100 al mes (eso para mí era más que imposible), que a los 14 hayan sido violados el 98% de los menores en riesgo (pajas), que el 90% están en situación de abandono(y entonces quien los cria), y así…

Pero nada de lo que leí en realidad pudo prepararme para lo que vi, escuché, sentí, experimenté cuando lleguéa hacer tarea de campo como voluntario, lo cual fue bajar un barranco para censar personas en riesgo en uno de los asentamientos más peligros de la ciudad, así como si nada me encontré con la realidad de lo que es en verdad Guatemala.

En la primera etapa (hasta arriba del barranco pues) viven en construcciones de loza y lámina, con agua por lo general robada pero pagada, luz y servicios básicos: las personas que menos hubiera imaginado cohabitan dichas zonas, pues yo viniendo de una familia de clase media trabajadora, siempre imaginé que estas eran las condiciones de vivienda de aquellos que venden CD piratas en el mercado, de los recicladores de basura (guajeros), de los vendedores informales, de todos los que engruesan la filas de la economía informal, pero ¡NO! acá habitan los empleados de salario mínimo, trabajadores de fábricas, mano de obra calificada, electricistas, plomeros, jardineros, carniceros, empleadas de limpieza de oficinas transnacionales, todos con un oficio y experiencia laboral amplia 10+ años y estabilidad laboral de al menos 5 años!!!
ELLOS quienes debieran ser nuestra incipiente clase media, son los que cohabitan los asentamientos informales de la ciudad y son sus hijos quienes fueron a la escuela pública y ahora reciben educación superior en alguna universidad. (primer shock) acá, en lugar como éste, un hogar precario como este, al borde de un barranco como ese, seguro habitaba por ejemplo doña Oli (la señora del café) quien después de fallecer mi papá se rehusó aceptar que le pagáramos “todo su tiempo” en la empresa (cuando hubo que liquidar la misma) porque sabía que estábamos pasando penas económicas por su muerte, ella laboro con nosotros por 25 años (era casi como de la familia) tanto así que incluso llego hacer la limpieza, de gratis y sin pedírselo en su tiempo libre entre trabajos, el día que se enteró que la teníamos a la venta y cuándo yo le pregunte que hacia allí me respondió “vengo a limpiar la oficina para que pueda venderla mejor y así pueda empezar de nuevo”.

En todo ese tiempo a pesar del cariño yo jamás supe o me intereso saber dónde o como vivía ella y ella con su salarió apenas mejor que el base de seguro habitaba en un lugar como este.

Acá aún no habían mareros, solo gente con mucha esperanza, mucha fe, muchas ganas, en la peor de las situaciones, luego baje a la fase dos, cada asentamiento esta estratificado casi de la misma manera, es como si fuera la divina comedia, entre más se baja, más cerca del infierno se está, más cerca del horror diario…

Acá estaban todos los informales, casas de madera y lamina de desecho, con agua no corriente (pila o tonel), con luz eléctrica, con servicios sanitarios (si es que puede llamarse de alguna forma); son en su mayoría personas que emigraron de los municipios adyacentes a la capital o cabeceras departamentales en tiempo de la guerra, en su mayoría huían de la violencia de la guerra, tienen más 30 años y tienen algún oficio pero no con educación formal y viven oscilando entre trabajo estacional y lo que encuentren al día, mandan a sus hijos a la escuela pero al llegar al mayoría de edad en realidad esperan que si estos no son reclutados por la mara o el narco, ellos les ayuden en el sustento diario desempeñando algún oficio, la educación superior,:incluso el diversificado para sus hijos les resulta un costo infranqueable.

Acá es común el alcoholismo, como me lo dijo un señor cuando le pregunte por que tomaba todos los días “y que más podes hacer con la impotencia diaria cada vez que tu mujer te alega porque sus hijos le preguntaron si hoy van a comer y sabes que nunca vas a ganar lo suficiente para que tus hijos coman tres veces al día, sin importar que tan duro te rompas la espalda cargando bultos en la terminal” esa impotencia se traduce casi a diario en violencia doméstica, contra la mujer y los hijos, sobre todo si son niñas…

Esta es la cantera de los mareros, acá no están ellos, pero de acá es de donde después de 12 o 14 años de maltrato físico, psicológico e incluso sexual, exclusión social, discriminación, represión y bombardeo mediático (sí, la tv / medios juega un papel importante en las aspiraciones de los jóvenes, ya se imaginan lo que se les mete con las narco novelas del 7), la mara recluta sus adolescentes, quienes se unen para pertenecer, subsistir o escapar…
Acá la gente no es *mala, la mayoría asiste a un culto de fe y lo profesa con fervor, es trabajadora y se apunta a ganarse la vida como sea tienen y practican valores pero simplemente sus necesidades son demasiadas, las oportunidades escasas y la capacidad económica para superarse nula.
Acá vive por el ejemplo el mensajero que contrata el outsourcing, el que baja bultos en la terminal, la que vende jugos en la esquina, o tostadas los domingos en el parque; se las arreglan como pueden a diario para subsistir pero viven constantemente asediados tanto por la autoridad como por el crimen organizado: les pide mordida la policía, les tira la venta el PMT, los extorsiona el marero, etc…

Luego de meses de negociación con el jefe de la clica y de que se acordara un pago para que no nos descuartizaran por entrar a entrevistar gente bajamos a la fase 3… (el primer día que bajamos de fase 2 a 3 nos recibieron a balazos…ya luego nos explicaron que había que pedir permiso la junta con el jefe de la mara irónicamente se arregló con el jefe de la comisaría local… la poli era el enlace entre la mara y la gente)

Ese fue un buen preámbulo de lo que nos esperaba pues allá en la profundidad del barranco, donde se sufre violencia no más por existir. Allí hay construcciones de cemento y techo fundido (casa de la clica) junto a casas completamente hechas de desechos, las paredes son de lámina, cartón o madera con techo de nylon, el piso es de tierra, no hay agua corriente, si hay luz es robada, y el servicio sanitario es inexistente o a flor de tierra… las aguas negras de las casas transitan en surcos entre casa y casa hasta desembocar en el río de aguas servidas que corre ya saturado de desechos, solo el olor del lugar es suficiente para enfermarte de una mal gastrointestinal.

Aquí curiosamente no vive casi nadie mayor de 40 años, en su mayoría son adolecentes o adultos jóvenes, son también los recién llegados de los municipios de los departamentos, huyen de la violencia económica en su tierra, son o fueron migrantes que se quedan o quedaron porque tienen que juntar para el viaje, también están los adolescentes que escapan la violencia de su hogar, los que se huyen o son expulsados de sus casas por haber quedado o haber embarazado a la novia o por otra forma de exclusión social, también habitan acá los huérfanos de la violencia y de la emigración, las niñas que son convivientes de los mareros, nadie recibe educación acá, el tan solo residir aquí les garantiza una negativa en un trabajo formal o informal, ellos tienen para sustento el día a día, vender chicles , mendigar, hacer malabares, el crimen, el narco menudeo, LA MARA.

Ellos además lo saben, son los excluidos entre los excluidos, como me dijo uno de ellos “mira a este patojo lo agarré ya casi de 5 porque la nana era la wisa (conviviente) de mi homie (otro marero) y a ella se la cobró (la *raptó, tomó como pago) aquel maje del otro lado que baleó a mi homie pero la quería sin carga me entendés, allá vive ahora la nana mira,(apunta con el dedo a otro sector del barranco) a mí me dio lástima el patojo cuando lo abandonaron, así que yo me lo traje, ella sabe que yo lo tengo aquí, pero si viene aquí se muere, porque ahora es de la otra jura.(mara)”.

En una casa viven hasta 10 personas, se come cuando hay y muchas veces no hay por tanto tiempo que la gente de fase 2 le regala alimentos a los niños de fase 3, hay casa sobre casa, tan abajo del barranco que casi solo da el sol al medio día y cuando calienta fermenta las heces en las aguas negras y solo alborota el mal olor, acá una lluvia es un diluvio, un diluvio una catástrofe, un viento arranca los techos, todo es calamidad diaria, existir aquí es calamidad diaria…

Fue aquí donde a media entreviste me tope por primera vez a la mamá de un sicario, ella era sexoservidora y sabía en que trabajaba su hijo de 16, a ella la abandono con una vecina su mamá para seguir hacia Estados Unidos, ella decía que jamás podría hacerle lo mismo a sus hijos porque ella los quería mucho “y eso que varios clientes de patoja me ofrecieron sacarme de aquí” y ella había sufrido mucho por no ser hija de la señora con la que la dejaron, quien la puso de sirvienta, fue abusada por el marido de la señora y escapó después de que éste llego a venderla con los vecinos mientras se embolsaba el dinero que la mamá mandaba desde EEUU.
Ella había intentado mandarlos a la escuela pero solo a sufrir iban porque los otros patojos les pegaban y molestaban en el camino y ella no podía acompáñalos en la mañana porque amanecía bola y drogada de lo que se metía con los clientes en la noche, a su hijo lo había introducido en la mara, el más grande que estaba ya preso, ella esperaba que lo pusieran a vender piedra* (crack) pero el patojo había resultado bueno para manejar moto y lo habían puesto de sicario y pues la mara no te pregunta qué quieres ser en la mara-

Cuando me lo dijo me quede muy quieto, allí estaba, en ese lugar y ella era lo más cerca que había estado ante alguien como el marero que estadísticamente había asesinado a mi papá hacia 2 años, sentí entre nausea y mareo y calor y el corazón me latía a mil por hora, y ella siguió la entrevista; me conto que esperaba que su hija terminara la escuela porque había logrado que viviera con un familiar más arriba, me contó que lo que más temía es que mataran a su patojo, que ahora le daba más miedo trabajar de sexoservidora porque ahora las mataban más seguido, me contó sobre como abusaban de ellas los policías, de cómo llega la mara para llevárselas al presidio para meter droga entre sus genitales, de cómo evitaba subir antes de las 8 porque a esa hora es el culto y las otras señoras les arrojan basura cuando pasan.
Y entonces entre un cigarro y otro se abrió la puerta y entró su hijo, el sicario con una bolsa platica con cervezas, preguntando por su hermanito, nos vio allí en la *sala sentados con uniforme platicando con su mamá, y pregunto que qué onda, y su mamá le respondió que todo estaba bien, ella siguió hablando y él se sentó en una sillón a ver la tele, allí estaba pues, la personificación de quien había querido encontrar, en ese instante abrí bien los ojos porque no lo había visto bien al entrar pues entro de golpe, e intente verlo mejor, fue entonces que por primera vez vi el lugar donde estaba, lo vi bien a él, a ella, a sus hermanos/as, por la ventana en donde estaba, el barranco, el hacinamiento, las aguas servidas, toda esa violencia…

Y por supuesto pensé en mi papá, En todo lo que nos dio, en el cariño que nos tuvo siempre aun para corregirnos, en la paciencia, en su esfuerzo, en las oportunidades por las que trabajo, en su gana de darnos lo mejor en todo hasta en la educación, en todo el apoyo, en la guía que me dio cada vez que tome malas decisiones y el sostén para remedar mis errores, etc. pero sobre todo pensé en todo el amor que siempre recibí de él… y no sentí ira, ni odio, ni rabia, fue como si mi dolor se hubiese ahogado en el dolor de todos los que habitan en ese lugar, tampoco sentí lastima, o tristeza, solo compasión.
Levanté mi cabeza y en la pared había un espejo y vi mi reflejo y encontré mi respuesta, entendí que a diferencia de ellos a mí se me proveyeron todas las circunstancias para tomar mejores decisiones, a mí se me dio amor para escoger amor, dignidad para escoger dignidad, justicia para escoger justicia, etc. y entonces encontré lo que buscaba, empatice, entendí.
Ya no solo se quiénes estadísticamente son, donde geográficamente viven, como económicamente sobreviven, sino más importante aún… por qué están allí…

Lástima que esa sea solo la mitad de la ecuación pues aún me falta responder como vamos a evitar que ellos sigan allí… para esa pregunta no hay respuesta sencilla, pues el problema es sumamente complejo.
Si puedo sin embargo decirles algo, No es con mas violencia, Pues eso es precisamente el combustible del que se alimenta la hoguera donde ellos viven y de donde seguirán existiendo.

Es por eso que digo que yo en lo personal les temo menos a ellos que no conocen de otra cosa que no sea violencia y se deciden por la violencia, que a los que sé tienen todo y han tenido todo para elegir otro camino y sin embargo eligen abiertamente el odio, la discriminación, el racismo, la exclusión, la rabia, y la violencia, ellos son los que verdaderamente deberían de darnos miedo como sociedad.

Espero hayan terminado de leer todo esto y lamento ser tan extenso pero en verdad no podía ser más breve para explicarme, sé que un relato no va a cambiar su opinión pues este es un proceso personal.
Pero les exhorto a que participen de voluntari@s para formarse una experiencia propia y a que no se conformen con explicaciones sencillas o de una sola oración como solución para los grandes retos y problemáticas que como sociedad nos enfrentan y nos desgastan, lo que sí puedo decirles es que ideologías aparte CUALQUIERA que tenga una solución sencilla, de una ley, una elección o un periodo político: MIENTE!

Un abrazo. (solo quiero aclarar que esto no constituye en ningún caso una apología para el delito,sus condiciones no justifican sus delitos y eso hasta ellos mismos lo saben, pero si debe hacerse una reflexión sobre una realidad muy distinta a la que experimentamos desde afuera, esta es apenas es una historia de las miles que como encuestador llegue a conocer y por supuesto que hay otras de tremenda superación y humanidad incluso en el fondo del barranco, pero no me da tiempo ni espacio para contárselas, en ningún momento debería tomarse tampoco para estigmatizar aún mas a las personas que por cuestiones ajenas a ellas y las grandes personas que son, residen en dichos lugares, un abrazo a todos. gracias por el interés)”